Aquella chica cerraba los ojos como si le doliesen. Tenía que tomar aliento.
Yo busque lejos una región más aérea o menos llana, pero aquellos que me rodearon al pestañear argumentaban en voz alta muy a mi pesar me vi obligado a escucharlos. Algunos presumían de virilidad y de ser grandes patanes sin remedio y otras que presumían de tener nombre defendían que su alcoba estaba completamente limpia. Yo hacía como que no escuchaba aquellos gritos incentivados por el alcohol, sonriendo con aire ausente mirando hacía ninguna parte.
Eran las 11 de la noche y la función estaba a punto de comenzar, a esa hora empezaba el desfile. Todo tipo de animales se agolpaban en aquel circo, embutidos en sus trajes negros, repitiendo sandeces una y otra vez. Yo conocía perfectamente aquella zona donde estaba anclado aquel antro, zona de burdeles antaño ahora era un lugar que el ayuntamiento trataba de maquillar, para que nadie viese las cicatrices de su amargo pasado. Me encantaba el lugar donde ondeaba la bandera irlandesa, es cierto que esos locales han desaparecido mayoritariamente, pero por el simple hecho de que su función había quedado obsoleta. Ahora las rameras ya no tenían sentido pues al observar a aquella jauría en aquel antro entendí que la esencia de aquellos locales estaba en el ambiente. Yo por supuesto no quería tomar partido en aquella ruleta rusa, asi que terminé mi copa de un trago y me fui, podría decirse que castré mi alma a tiempo de un bajo instinto de plagio.
martes, 27 de septiembre de 2011
Hoy mamá ha muerto. O tal vez ayer, no sé..
Resulta irónico que después de vivir este doloroso momento, fuese la primera linea del libro que recientemente ha caido en mis manos.
jueves, 8 de septiembre de 2011
Redención
Hace 11 años, cuando todavía no tenía muy claro de parte de quíen estaría el día del Rapto, decidí durante una excursión escolar robar un barquito de vela. Desde el momento en que aquel pedazo de madera aterrizó en mi bolsa un sentimiento de culpa se apoderó de mi conciencia, y aunque a veces la culpa estaba hundida, al final siempre acababa saliento a flote, tal es asi que hoy que han pasado 11 años y todaví me quema esa culpa. Esto ha llegado a su fin, he decidido que aunque solo sea para estar en paz conmigo mismo algún dia devolvere ese barquito al lugarque le corresponde y en el que nunca estuvo, el mar.
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