Hoy me veo obligado a dedicarle unas lineas a Tristan Corbiére ( 1845 - 1875 ) otro de los grandes a los que la tuberculosis se llevó.
Para mi fue un bretón, un marino, un hombre que se atrevía a despreciar el Éxito y la Gloria hasta el extremo de desafiar a estos dos imbéciles para que consiguieran conmoverle un solo instante.
Como poeta su verso vive, ríe, llora de vez en cuando, se mofa en abundancia y se chancea mejor, se hizo parisino por un momento, pero sin el sucio espíritu mezquino. Nada más que me lio, dejo un ejemplo.
Corredor de ideal sin idea;
Rima rica, y nunca rimada;
sin haber sido, de vuelta
encontrándose por todas partes perdido.
Demasiado crudo, porque fue muy cocido,
no pareciéndose nada menos que a si mismo,
se divertía con su aburrimiento,
hasta despertarse de noche.
hay infinidad, pero esto es solo un ejemplo por lo demás decir que merecen dedicación para comprenderlos.
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