domingo, 16 de octubre de 2011

se dijo Talc en voz alta..

Toda la tarde me he dedicado a rebuscar en los estantes para recuperar un fragmento muy divertido de la conjura de los necios de kennedy toole que dice asi:

Su total ignorancia de lo que profesa enseñar merece pena de muerte. Dudo que sepa usted que a San Casiano de Imola le mataron sus propios alumnos atravesándole con sus estilos. Su muerte, un martirio perfectamente honorable, le convirtió en santo patrón de los profesores.

Encomiéndese a él, tonto extraviado, pseudopedante que se dedica a decir: “¿alguien para el tenis?” y a jugar a golf y a trasegar bebidas alcohólicas, pues necesita usted realmente un santo patrón. Aunque sus días están contados, no morirá usted como un mártir (pues no defiende usted ninguna causa santa), sino como el perfecto imbécil que en realidad es.”


Ole por ti Ignatius, realmente soñé con dedicarle una nota como esa también a muchos profesores.

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