Voy a dejar como primera entrada algo que no me atrevería a llamar ni poema, que mis pies fueron escribiendo un día de regreso a casa.
Tediosa marcha
Andaba entre los grandes escritores,
buscando que un sonido fuese guía
y mientras una luz se apagaba
una sombra se encendía.
Oh ahora camino por la gran reina
y siento el charco de una mujer caída
y mientras un amor se apagaba
otro, se encendía.
Arrollé con fuerza la calzada
al paso de una ardiente melodía
y mientras una idea emanaba
otra, se disipa.
Oh agarré con fuerza la pluma
constancia quiero en tinta se presente
de Aristides, Sócrates pro vita sua
la siguiente, será mi apología.
buscando que un sonido fuese guía
y mientras una luz se apagaba
una sombra se encendía.
Oh ahora camino por la gran reina
y siento el charco de una mujer caída
y mientras un amor se apagaba
otro, se encendía.
Arrollé con fuerza la calzada
al paso de una ardiente melodía
y mientras una idea emanaba
otra, se disipa.
Oh agarré con fuerza la pluma
constancia quiero en tinta se presente
de Aristides, Sócrates pro vita sua
la siguiente, será mi apología.
No hay comentarios:
Publicar un comentario